La paz y silencio en dulce armonía con el paisaje nos regaló unos días de nobleza y descanso. Volveremos con seguridad a este bello lugar. Gracias Flor por todo esto que creaste.
Un refugio diferente en el corazón de Villa Lago Meliquina, donde la naturaleza y la fantasía se encuentran.
Durante el día, explorá montañas, senderos y los rincones más increíbles de este paraíso. Navegá el lago Meliquina en kayak, descubrí la magia del viento con el kitesurf o el wingfoil, disfrutá de la nieve en invierno o simplemente dejate sorprender por la inmensidad de la Patagonia.
Al regresar, el fuego, el bosque y los espacios compartidos —el fogón, la parrilla y el deck entre los pinos— invitan a descansar, respirar y disfrutar sin apuro.
Porque Tierras Altas no es solo un lugar para dormir. Es una experiencia para quienes todavía disfrutan sentir que entran en otro mundo.


Pensadas para disfrutar la Patagonia con total comodidad, nuestras cabañas alojan de 2 a 4 personas y cuentan con cocina totalmente equipada, Wi-Fi, TV con plataformas de streaming y calefacción.
En la planta baja se encuentra el dormitorio principal con cama matrimonial. En la planta alta, una luminosa cocina-comedor con vista al lago, un baño completo, un segundo dormitorio con dos camas individuales tipo marinera y un balcón desde donde contemplar las montañas.

El exterior de Tierras Altas invita a disfrutar cada momento. Compartí un asado, cociná en el horno pizzero a leña o reunite alrededor del fogón mientras cae la tarde.
Entre los pinos encontrarás espacios para desconectar: un amplio deck para hacer yoga, entrenar o tomar sol, reposeras, sillones y una hamaca donde el único plan es descansar, leer y dejar que la naturaleza haga el resto.

Aventura en cada estación
La ubicación de Tierras Altas te permite disfrutar de la Patagonia durante todo el año. Nos encontramos en Villa Lago Meliquina, entre dos de los centros de esquí más importantes de la región: Cerro Chapelco y Lago Hermoso Ski Resort.
En invierno, disfrutá del esquí, snowboard, caminatas con raquetas y cabalgatas en la nieve.
A solo dos cuadras del lago Meliquina, durante el resto del año podrás remar en kayak, practicar kitesurf o wingfoil, pescar, recorrer senderos de trekking, salir en bicicleta y descubrir algunos de los paisajes más increíbles de la Patagonia.
Cada estación ofrece una nueva forma de vivir la aventura.
Todo lo que necesitás para disfrutar una estadía cómoda, cálida y sin preocupaciones.
Galería con parrilla, horno pizzero a leña y fogonero, más dos ambientes al aire libre con sillones, reposeras y una hamaca entre los pinos. Pensado para los encuentros largos y los días sin reloj.
La paz y silencio en dulce armonía con el paisaje nos regaló unos días de nobleza y descanso. Volveremos con seguridad a este bello lugar. Gracias Flor por todo esto que creaste.
La cabaña es INCREIBLE. Hay detalles de la atención en cada rincón. Meliquina es hermoso para recorrer, pero entras a este hogar y no querés salir. Es el lugar más lindo donde estuve, ya sé qué casa quiero tener.
Un lugar para descansar salido de una temporada de Game of Thrones por su diseño, pensado en la comodidad de los turistas, calidad por donde lo mires. Y para destacar, la atención de Flor. Recomendado 100%.
El lugar perfecto para unas vacaciones de película. Meliquina ya es un lugar mágico, pero hospedarse en éste lugar logró la perfección del descanso que buscábamos. Altamente recomendable.
Terrible finde en Tierras Altas. La casa un sueño, todo cómodo y con la mejor onda. Hicimos asado, salimos a caminar, descansamos un montón y la pasamos de diez. Sin dudas, un lugar para volver.
Una de las zonas más lindas de Meliquina. La cabaña está equipada a full y tiene todo el confort interior y exterior para relajar y disfrutar. La dueña es un amor y súper atenta. Gracias por todo.
Increíble lugar, hermosa vista. Siempre dan ganas de volver. Flor, la dueña, es super atenta a todo.
Un castillo único en medio de la naturaleza. Placer total, volveremos el próximo año.
Hermosa cabaña, super equipada y una vista hermosa al lago para apreciar desde la ventana. Muchas ganas de volver.
Tierras Altas nació mucho antes de construirse. Nació en un momento muy profundo de mi vida, cuando sentí que necesitaba volver a encontrarme conmigo misma.
Soy Florencia Paludi, artista, bailarina y coreógrafa. Durante más de veinte años trabajé en televisión, teatro y escenarios de Argentina y del mundo. La danza fue mi lenguaje, mi hogar, mi manera de vivir.
Después de una lesión muy fuerte en la pierna sentí que ya no podía habitar mi arte de la misma manera. Más allá del dolor físico, apareció otra sensación: la de haber perdido una parte de mi luz. Y fue ahí donde apareció el llamado de la naturaleza.
Las montañas, el silencio, el bosque, el viento. Meliquina me encontró en uno de los momentos más vulnerables y más verdaderos de mi vida. Y en medio de esa inmensidad nació una idea: crear un refugio con alma. No cabañas convencionales —espacios que se sintieran como entrar dentro de una película, donde el arte, la naturaleza y la emoción convivieran.
Tierras Altas es, en algún punto, otra obra de arte en mi vida. Un lugar para desconectar del ruido y volver a sentir. Porque eso fue lo que la montaña hizo conmigo. Y eso es lo que soñé compartir con otros.
No usamos plataformas. Cada reserva se conversa, se cuida y se confirma personalmente.
Escribinos por WhatsApp y armemos juntos tu experiencia en Tierras Altas.
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